Agencias – Valencia – 13/01/2012 – 15:34
Según ha justificado la alcaldesa, Rita Barberá, en la rueda de prensa posterior a la reunión, esta decisión responde a las medidas de ajust
e que lleva a cabo el Ayuntamiento para hacer frente a la situación de crisis actual.
“Lo siento mucho pero esta es la realidad que tenemos y nos obliga a tomar medidas”, ha señalado Barberá, quien ha informado de que este ente público de gestión privada tenía un presupuesto que rondaba los 180.000 euros.
Barberá ha recalcado que actualmente el proyecto de la Televisión Municipal “no es viable” y ha recordado que desde hace cuatro años el Ayuntamiento lleva a cabo una política “muy responsable” de recortes.
La rueda de prensa estaba siendo cubierta por un equipo de la TMV que se ha enterado de la noticia al mismo tiempo que el resto de periodistas presentes en la sala de alcaldía.
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Lo que pudo ser y no fue
En 2008 la Televisión Municipal de Valencia caminaba hacia la autofinanciación; la facturación del primer trimestre de ese año, hacia prever la rápida consolidación del proyecto. Entre los meses de enero, febrero y marzo, (abril y mayo continuaron con la misma tendencia) se llego a una facturación media en publicidad de 40.000 € al mes; una tendencia abortada por la falta de criterios empresariales del consejo de administración de la televisión municipal gestionada por Ondas 13 que generó con su actitud, entre otras cosas, la confusión del colectivo de trabajadores a los que se les hizo creer que algún día podrían equiparar su situación laboral a la de los funcionarios públicos, al tratarse de una empresa dependiente políticamente y por concesión publica, del Ayuntamiento de Valencia. Esta quimera arruinaría la tendencia de consolidación ya que parte de los empleados forzaron con su actitud beligerante un giro en la dirección del proyecto, que como se ha demostrado resultó de fatales consecuencias.
La falta de ingresos han acabado matado los sueños de aquellos que creyeron en “cantos de sirena” y de otros cuya honestidad se vió envuelta en la misma tela de araña.
También se cierra una ventana a la información y al entretenimiento y una oportunidad para aquellos que eligieron la profesión de comunicadores no solo para vivir de ella, si no para ayudarnos a entender las cosas que les pasan a los ciudadanos más cercanos a nosotros. En esencia ese fue el espíritu con el que nació una televisión local que por lo que nos dicen, cierra sus emisiones.






















