El modelo integrador de las escuelas infantiles


guard

José Manuel Boquet | Vicenta Rodríguez (Feceval/Escuelas Catolicas)

La escolarización temprana en ciclo de 0 a 3 años, ayuda especialmente a niños y niñas de familias de perfil socioeconómico bajo. Así lo ratifica un reciente estudio que abunda en el hecho de que la temprana escolarización es esencial para el futuro éxito educativo del alumno y la mejor medicina para evitar el abandono de los estudios y conseguir potenciar la integración social del alumnado. Además, la escolarización temprana favorece la conciliación de la vida familiar y facilita el desarrollo profesional de los padres.

Desde Escuelas Católicas y Feceval somos conscientes de la importancia de esta primera etapa como una época clave para el desarrollo cognitivo y social de la persona. Cada año más de 1.000 profesionales, entre maestros de Educación Infantil y educadores, acogen en nuestros centros asociados a más de 18.000 alumnos, a quienes acompañan en esos primeros años fascinantes.

Aun cuando el nivel de 0 a 3 años no es obligatorio, la escolarización es, sin duda, y en atención a lo expuesto, extremadamente recomendable. Es por ello que las familias que confían los primeros pasos educativos de sus hijos a las escuelas infantiles autorizadas tienen acceso a ayudas, a través de los bonos infantiles, para facilitar la escolarización al margen de las circunstancias económicas del entorno familiar. El bono infantil es un sistema implantado por la administración educativa que, a través de una subvención individualizada al alumno, permite a las familias afrontar el coste de la educación inicial de sus hijos, haciendo efectivo el derecho a la educación, y facilitando a su vez a los padres la elección de centro, en un nivel donde la sensibilidad de las familias hacia el modelo de centro es muy acentuada.

Los centros educativos privados, además de ofrecer un máximo de calidad en la atención a los alumnos y en la relación con las familias, ponen a disposición de las mismas un plus nada desechable de flexibilidad de horario y calendario que sólo en el sector privado es posible. Una flexibilidad en buena parte atribuible a unos educadores profundamente vocacionales y constantemente volcados en su labor de guías de los alumnos en sus primeros pasos de despertar humano y de integración social.

Pero la calidad únicamente puede estar presente cuando los centros cumplen, como escuelas infantiles, con toda la normativa legal y la única garantía de ello es la autorización, tanto de las administraciones municipales como de la administración educativa, contrapuesta a la supervivencia en no pocos barrios y poblaciones de guarderías ilegales o alegales, carentes de un sello de profesionalidad y que tanto daño social puede llegar a causar especialmente entre los más indefensos, nuestros niños.

Deja un comentario

Archivado bajo Educación

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s